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"La minera no decide mi futuro" Mocoa defiende su corredor biológico forestal y cultural

hace 3 horas
4 min de lectura

Doce concejales aprobaron el artículo 10 del Plan Básico de Ordenamiento Territorial (PBOT), que reconoce el Corredor Biológico, Forestal y Cultural de Mocoa. La decisión representa un avance para el cuidado de 28.377 hectáreas de la Amazonía, en medio de las pretensiones del proyecto minero de cobre que impulsa la empresa canadiense Copper Giant Resources - Libero Cobre.



Texto y fotografías: Paola Jinneth Silva


A las 11:42 de la mañana del 5 de noviembre de 2026, más de cien personas que ocupaban el recinto del Concejo Municipal de Mocoa y otras que intentaban seguir la sesión desde los pasillos y el balcón, fueron testigos de una decisión que marca un momento importante en la defensa del territorio.


El presidente del Concejo pidió a los concejales votar una proposición presentada. Quienes estuvieran de acuerdo debían levantar la mano. Alejandro Campiño, el Concejal proponente, se puso de pie y alzó los dos brazos. Sus colegas lo siguieron. Desde el público, la comunidad también levantó las manos, como una expresión colectiva de que quería decidir sobre su propio futuro.


La secretaria del concejo anunció el resultado: los doce concejales votaron a favor. El silencio expectante de la comunidad se transformó en aplausos, abrazos y saltos de celebración. “Por eso, pueblo debemos estar aquí unidos para hacer presión a los concejales de Mocoa”, expresó una de las asistentes mientras levantaba los brazos.


Su llamado resume una de las lecciones de esta jornada: la participación ciudadana importa. La presencia de las comunidades, sus organizaciones y sus liderazgos puso bajo escrutinio público una decisión que compromete el futuro del territorio, frente a los concejales y a representantes de la minera.


Un corredor que protege el agua


La proposición presentada por Campiño, un joven que sin haber terminado el colegio ya había sido elegido concejal de Mocoa, recogió una de las exigencias de las comunidades: mantener y defender el artículo 10 del PBOT, relacionado con el Corredor Biológico, Forestal y Cultural de Mocoa. El concejal, quien preside la Comisión Primera encargada del estudio inicial del proyecto de ordenamiento, llevó al recinto la preocupación por los cambios que se venían planteando al articulado.



“Vimos cómo se dilataba, se manoseaba el articulado. Lo que hicimos los diferentes líderes sociales y comunales que participamos aquí fue convocar a la población, y efectivamente acudió para conocer y respaldar los artículos que cuidan nuestro territorio”, explicó Sirley Celi, integrante del colectivo Guardianes de la Andinoamazonía que promovió días previos una campaña con el lema "La minera no decide mi futuro".


El corredor comprende 28.377,16 hectáreas de Mocoa, en el piedemonte amazónico, una zona estratégica para la conservación de los bosques, la conectividad ecológica y el agua. Allí se encuentran áreas de recarga de acuíferos que alimentan fuentes hídricas y abastecen acueductos del municipio. También cumple una función importante en la captura y almacenamiento de carbono.


Para Mayerly Garzón, abogada de la Asociación Minga, el artículo tiene varios alcances. En su componente biológico y forestal, contribuye a la protección de ecosistemas estratégicos y al cumplimiento de las obligaciones de conservación de la Amazonía, en concordancia con la Sentencia 4360 de 2018 de la Corte Suprema de Justicia, que reconoció a la Amazonía colombiana como sujeto de derechos.


Su dimensión cultural también es fundamental. El corredor contempla la protección del patrimonio arqueológico de Mocoa y reconoce el valor del mopa-mopa, arbusto nativo del piedemonte amazónico cuya técnica artesanal de transformación, conocida como barniz de Pasto, fue inscrita por la UNESCO en la Lista Representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.


Además, esta figura contribuirá a la conectividad entre áreas de conservación como el Parque Nacional Natural Serranía de los Churumbelos, el complejo de páramos Doña Juana y los territorios indígenas de la región. Explica Garzón.


La defensa del PBOT sigue.


El alcalde de Mocoa, Carlos Piedrahita, destacó la importancia de esta decisión y lo relacionó con el propósito de ordenar el territorio alrededor del agua y avanzar hacia un modelo de desarrollo sostenible. “Ahora viene la discusión en plenaria de 84 artículos que tendrán los próximos tres alcaldes para que sea un municipio con desarrollo, pero sostenible con el medio ambiente”, expresó.


Aunque la aprobación de la proposición representa un logro para las comunidades, el proceso del PBOT todavía no ha terminado. El articulado deberá continuar su discusión en plenaria y surtir los pasos correspondientes antes de su adopción definitiva.

Por eso, las organizaciones sociales insisten en que la ciudadanía debe mantenerse atenta y participar en las siguientes sesiones.


“Este es un gran logro para los mocanos, por nuestra seguridad, por el agua, por la vida de nuestros hijos y de las futuras generaciones. Pero requerimos seguir acompañando las dimensiones ambiental y del suelo de Mocoa, asistir y permanecer atentos, porque quedan pocos días para sancionar este PBOT y necesitamos que los artículos se aprueben en beneficio de la comunidad”, concluyó Sirley Celi.


La jornada del 5 de noviembre dejó una imagen que trasciende el recinto del Concejo: una comunidad que se hizo presente para reclamar su derecho a decidir sobre el lugar que habita y que ha buscado el respaldo internacional para que las decisiones contribuyan a beneficiar la vida del pueblo.


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1 comentario


Cuidadoras DeVida
hace 8 minutos

Gran trabajo periodístico. Gran trabajo ciudadano. Felicitaciones y agradecimientos 🙏

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